Actividad 1.5
En esta actividad recojo la tarea descrita en la actividad 1.3 y la relaciono con los estándares de aprendizaje que establece la administración educativa relativos a los cursos en los que se inscribe esta actividad.
Para ello, y apoyándome en la programación de la materia de violín, orquesta, música de cámara e historia de la música, estableceremos la relación entre los objetivos descritos en la actividad y los que figuran para estos cursos en dichas programaciones:
Los objetivos de mejora de las destrezas interpretativas en cuanto al sonido de grupo, los planos sonoros, la dinámica, la agógica, el fraseo, la articulación y la dirección de la sección y el grupo, se relacionan con los siguientes objetivos y contenidos de la programación:
- Tener capacidad de mantener el control de la distribución del arco, el punto de contacto, el peso y la velocidad del mismo para adecuarla al grupo con el objetivo de conseguir un sonido unitario.
- Mantener la atención sobre los movimientos del concertino/jefe de sección y sobre las indicaciones del director que afecten a fraseo, agógica o dinámica y también a los cambios de tempo.
- Ser receptivo a los cambios dinámicos que se producen en el grupo o sección y de la dirección de los mismos.
- Ser consciente y mantener el control de la propia afinación dentro de la sección y de cómo se relaciona la afinación de ésta con la afinación de las demás secciones dentro de la agrupación.
- Tener solvencia en los diferentes golpes de arco, dentro y fuera de la cuerda, y las peculiaridades de los ataques y las conexiones entre arcadas o el legato en función de la articulación requerida por los diferentes estilos dentro de una interpretación de las obras con criterios históricos.
Los resultados esperados son, en términos generales, los siguientes:
- Obtener una afinación lo más unitaria posible de la sección, en la que el alumnado que posea una conciencia más clara de la misma ayude a orientarse al alumnado que posea menos seguridad, potenciando la asimilación de su afinación dentro de la de sus compañeros y compañeras de más nivel.
- Conseguir un ritmo ajustado y lo más preciso posible, respirando juntos en los silencios y antes de los ataques, utilizando el arco de la misma manera, con la misma velocidad y en la misma zona.
- Mostrar unidad dinámica, sonido unitario, en el que la propia sonoridad no sobrepase a la del compañero o compañera y siempre valorando si la sonoridad de la sección se adecúa al volumen indicado por la partitura, por la dirección, y por el volumen general del grupo.
- Realizar al menos un fraseo básico, con una articulación y estilo de ejecución que permita reconocer las características estilísticas de la época en la que se inscribe el repertorio trabajado.
Las dificultades a las que nos enfrentamos son de dos tipo:
- Técnicas: dificultades para controlar el propio instrumento en lo relativo a la producción sonora, la afinación, los diferentes golpes de arco, la lectura rítmica y en general la pobre calidad en la ejecución individual de la parte que nos corresponda. Estas dificultades técnicas pueden tener un doble origen, por un lado un nivel excesivamente bajo de dominio del instrumento, y por otro, un pobre trabajo a nivel individual de estudio de la partitura. A menudo se produce una mezcla de ambos factores.
- De encaje en el grupo: dificultades para controlar la propia ejecución dentro del grupo, escuchar activamente al compañero o compañera de atril, a la sección, a las demás secciones, observar al jefe o jefa de sección, al concertino, al director, entender el papel de nuestra parte dentro de la estructura de la obra y cómo se relaciona con las partes que ejecutan los demás instrumentos.
Las dificultades aquí expuestas guardan notable relación con los procesos estudiados en este bloque puesto que muchas de las dificultades técnicas tienen su origen en una deficitaria atención a la hora de practicar los diferentes procedimientos de ejecución explicados en el aula, limitándose el alumnado a una repetición mecánica de errores que lleva a la adquisición de patrones erróneos mucho más difíciles de corregir en el futuro. También el nivel de flexibilidad cognitiva y la planificación a la hora de la ejecución de procesos se ven reflejados en este punto.
Las dificultades de percepción visual suelen provocar la interpretación errónea del texto musical, donde los errores más comunes son la ejecución de notas falsas, de ritmos equivocados, repeticiones olvidadas, dinámicas ignoradas... etc aunque aquí también podemos observar el papel de la memoria operativa para integrar el texto musical sin que parezca que lo leemos siempre por primera vez.
Las dificultades en lo tocante a la capacidad de inhibición de respuestas normalmente se observan al no ser capaz de adaptar nuestra interpretación a la que determina el concertino o el jefe de sección. También se observa cuando ignoramos las indicaciones del director.
El papel de la memoria operativa es vital para entender el segundo tipo de dificultades antes expuesto, las relacionadas con el encaje en el grupo.
La metacognición es indispensable para que todo lo expuesto anteriormente redunde en un aumento de la calidad interpretativa, ya que el alumnado que no sea capaz de relacionar la calidad de su ejecución con el estándar que se le propone siempre quedará relegado por debajo del mismo.
Una vez analizadas estas cuestiones se puede observar la importancia de entender cómo todos los contenidos de este bloque influyen en el éxito de nuestras estrategias de aprendizaje, y que la capacidad del docente para observar las desviaciones respecto a los estándares y, sobre todo, las causas de esas desviaciones, y su fantasía para abordarlas dentro del contexto y la individualidad de cada alumno y alumna son fundamentales para alcanzar el éxito de la actividad.
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